Saber escuchar es un superpoder

Hace tiempo que me interesa el trabajo de Rick Rubin, uno de los productores musicales más influyentes de las últimas décadas y, para mí, uno de los grandes genios de la colaboración.


Si hay algo que encuentro especialmente interesante es que, como ha reconocido en varias ocasiones, no tiene una formación musical convencional; apenas sabe tocar unos acordes en la guitarra. Sin embargo, artistas y bandas de primer nivel como Jay-Z, Metallica, Shakira o Taylor Swift, entre muchos otros, se ponen en lista de espera para trabajar con él.


¿Cuál es la magia que Rubin aporta para ser tan apreciado?


Su capacidad para inspirar y hacer brillar a quienes tiene delante.


En una de sus entrevistas, Rubin describe un patrón recurrente en muchas bandas en momentos clave de su carrera: sus miembros compiten para que sus ideas prevalezcan. Él detiene la sesión para enseñarles que colaborar es comprometerse con que la mejor idea salga adelante, venga de quien venga. Y, para lograr eso, continúa, se apoya en una habilidad que considera fundamental: saber escuchar.


Como productor, Rubin afirma que su rol no es decir qué hacer, sino ayudar a revelar lo que ya existe en el trabajo de la banda. Si una capacidad tan básica en apariencia ha sido clave en la trayectoria de Rubin, entonces tiene que haber una diferencia entre quienes creen escuchar, pero en realidad solo oyen, y quienes entienden su importancia y la cultivan.


Esta es la reflexión que me gustaría compartir:

Colaborar de verdad es querer construir lo mejor juntos, Y para lograr eso, saber escuchar es un superpoder que te ayuda a apreciar las ideas de los demás. 


Qué interesante sería aplicar estos principios no solo al trabajo, sino también a la vida cotidiana, y ver lo lejos que nos podrían llevar.


Si tienes curiosidad por cómo podrías convertirte en un genio de la colaboración, sigue explorando esta pagina web