Cuando se trata de la cocina moderna, hay un antes y un después de Ferran Adrià. Su innovación constante y su forma de entender la creatividad cambiaron la cocina de una manera que no se había visto antes.
Adrià ha trabajado con equipos enormes, con perfiles muy distintos, y de ahí han salido algunas de las propuestas más influyentes de la cocina contemporánea. Por eso, para mí, Ferran Adrià es un genio de la colaboración.
¿Cuál es la magia que aporta a sus equipos?
Adrià parte de una idea fundamental: cada persona tiene algo especial y hay que sacarlo, porque solo así se puede hacer algo realmente único. El trabajo no es acoplar a la gente a un sistema, sino descubrir qué puede aportar cada uno y llevarlo al límite.
Pero ese proceso requiere un compromiso al que, según él mismo, la mayoría de los equipos no llega. Adrià habla de que el 99% falla en algo muy concreto: no consigue operar desde un lugar de “no egoísmo”. En los equipos donde se consigue crear ese clima, cada persona aporta lo que tiene de único, pero ya no para destacar, sino para que el resultado sea mejor.
Esta es la reflexión que me gustaría compartir:
Colaborar de verdad implica estar abierto a recibir lo especial de los demás. Requiere cierta humildad para no colocarte por encima, pero también una intención activa de que los otros brillen. Y cuando eso ocurre, el resultado deja de ser una suma de talentos y se convierte en algo que ningún individuo podría haber creado por sí solo.
Si tienes curiosidad por cómo convertirte en un genio de la colaboración, sigue explorando esta página web.
